La vida después de ver el #TicoPromedio

 “…Centro América en general ganaría mucho con la unión de las cinco Repúblicas, pero Costa Rica lo perdería todo, su tranquilidad, sus hábitos de orden y trabajo, y hasta su sangre, que estaría en la necesidad de derramar sofocando revoluciones y procurando un acuerdo imposible, dada la grandísima diferencia que hay entre mi país nativo y las otras cuatro agrupaciones del Centro. Diferencias de raza, de costumbres y de aspiraciones nos separan de un modo radical”.   

Estas demoledoras palabras son atribuidas a Juanito Mora pero todavía se debate si El Libertador pudo manifestar expresiones tan xenofóbicas, aunque no cabe duda que si hiciéramos un marque con equis preguntando a cualquier hijo de vecino “qué frase representa más al país” y colocamos expresiones centroamericanistas versus la frase citada, gana la polémica por goleada ya que es la convicción promedio… del promedio nacional.
El Tico Promedio exhibe grandes vicios nacionales como lo son la chota, el fútbol como droga lícita colectiva nacional, el fiestón que endeuda para fingir felicidad, los políticos que elegimos y, lo más hiriente, que el programa más visto de la televisión costarricense es Combate, lo que hace que uno sienta una profunda pérdida de fe en nuestro pueblo.
Este Zeigeist criollo insinúa una teoría de conspiración, basada en una ignorancia suministrada por los políticos a un pueblo programado para vivir enajenado (palabra de dominguear) mientras ellos se llevan lo mejor del pastel.
Polarizante y polarizado

El país es presentado como un sistema mental, digamos un aparato psíquico del que todos formamos parte, en el cual la gran masa promedio vive dominada por la concupiscencia narcisista de la felicidad nacional.  
En el otro extremo están los dominadores, quienes hicieron leña la añorada “Costa Rica de Ayer” en la cual, cuenta la leyenda,  los políticos estaban cargados de buenas intenciones y no hacían otra cosa más que servir al pueblo. Eran buenititicos.
Al medio -quizás en la posición más incómoda- esta la moral, quienes denuncian y exhortan a la gran masa a abandonar sus vicios y pecados, para que el país sea mejor, sin llegar a definir -me pareció- en qué parte de nuestro pasado estuvimos mejor, por lo que queda abierta la pregunta sobre cuál fue el estadio en que estuvimos como país en ese “útero”, donde no nos hizo falta nada porque estábamos en completud.
Y es ahí donde el tiempo se convierte cíclico porque para el documental nuestro gran futuro ideal se parece a nuestro pasado; el eterno retorno.
Crítica a la crítica
Quienes elegimos la enajenación de las letras nos burlamos de quienes, según nosotros, son más promedio: esos que ven a la doctora Polo, que creen que las novelas de Delia Fiallo están basados en hechos reales y posibles que “le puedan ocurrir a cualquiera”, los que juegan lotería y esperan el Gordo en diciembre y hasta se emocionan porque ganaron otros, los que nos burlamos del Hyundai mozoteado con gadgets que superan el valor original del gajo, del comehuevos en la malla del aeropuerto o que agarra ferry ida y vuelta Puntarenas-Paquera como si fuera crucero… y hacemos un post para hablar del #TicoPromedio. 
¿Existe el tico excepción o el tico excepcional? Esa es la gran pregunta y la respuesta es abierta. “Tico promedio te odio” dice el documental como si hablara al espejo, ya que la gran mayoría podemos dar un discurso sobre la necesidad de mejorar los valores nacional y cambiar de conducta, pero si se abren las puertas para ingresar a formar parte del engranaje dominador ¿Cuántos dirían que no?
La producción muestra la Matrix tropical que nos tiene… pero queda para una segunda parte el mostrar la píldora roja para salir de la manada. Aquí les dejo la cinta: 
Otras opiniones:
Tico Promedio por H3dicho.
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JulioCordoba

Abogado. Bloguero. Autodidacta de Google y Wikipedia. Subdirector de @Ticoblogger. Desde el año 2006 escribo el blog Ciencia Ficción
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