La construida realidad del presidente Solís

Melvin

Obispo -o exobispo- luterano Melvin Jiménez, ministro de la presidencia “con habilidad política desde que nació”.

La realidad se construye en nuestra mente, suena a matrix pero teorías como el constructivismo radical lo sostienen y -para este bloguero- es dogma. Sí, yo tengo mis dogmas.

Don Luis Guillermo parece otro. Ya no es el señor aquel que transmitía confianza y esperanza de cambio. Sobre él hubo tanta expectativa que, al no poder canalizarla -ojo que no digo sostenerla-, se transformó en la energía negativa de la frustración. Eso es lo que la gente siente porque su campaña simplemente fue demasiado exitosa, promoviendo felicidad, entre la coyuntura de la continuidad o las opciones del miedo. Él fue -y no el PAC- la alternativa. La campaña no fue PAC.

El buen político necesita estar bien asesorado. Si ambas condiciones no se dan no hay resultados. Tengo reserva si el presi es buen político, pero tengo certeza que quienes le acompañan le hacen más mal que bien.

Por ejemplo mientras empresas nacionales y extranjeras alistan maletas aumentando la percepción de incertidumbre en la población, el presidente busca la confrontación con los empresarios (diciéndoles que la electricidad es barata cuando en campaña prometió bajarla -no es cuestión de cifras, sino de coherencia-) y tiene la genialidad de “comprobar” con números (cuando los sentimientos no están en el “canal” de los números) que “todo va bien” y se deja ir con una seguidilla de tuits en la que solo le faltó celebrar que alguien le dio un rojo al guachimán de McDonald’s o, in extremis, que algún night club está haciendo casting. Esos tuits merecen ser anexados a la carta de cese de quien aportó la idea o tomó la decisión.

Pensé que era un caso de suplantación de identidad pero no, así tuitea el presidente

Pensé que era un caso de suplantación de identidad pero no, así tuitea el presidente

 

Los partidarios que lo defienden hacen bien, sobre todo aquellos que forman parte del “PAC original”, derrotado pero con honra en 2002, 2006 y 2010. Pero harían mejor si junto a su defensa también exigen que voces racionales como la de Ottón Solís sean escuchadas, ya que sus denuncias -independientemente de lo bien o mal que el fundador les caiga- son dignas de análisis.

Si la defensa sigue la línea de la negación/confrontación es cuestión de meses para que del “acoso mediático” den otro nuevo paso en falso; denunciar “conspiraciones del gran capital en contubernio con los medios de comunicación para desestabilizar la democracia y al gobernante popularmente elegido por la voluntad de la nación en elecciones limpias, legales…” etc. Algo que en nada beneficia al PAC pero sí a quienes quieren heredar la posición en 2018.

Sobre Melvin, si él fuera amigo de don Luis, se iría, aunque no para la casa -no es para tanto- pero él mismo debe decirle “deme una plaza de asesor” o algo así. Él no es buen ministro de la presidencia y el lastre que está generando es tan lesivo que, solo si en su agenda está destruir al gobierno, puede permanecer en esa posición deteriorando la percepción de esa realidad construida que todos sentimos diariamente.

No creo que estemos al borde del precipicio pero sí caminamos en la ruta correcta, pero falta para llegar a la orilla, pero lo que sí ha logrado el gobierno es hacernos sentir que estamos más cerca del posarnos en la baranda para saltar y, aunque a ellos les duela, no es la prensa sino Zapote quien envía ese mensaje.

¿Cómo encontrar trabajo después del despido?

patada en el culoEl despido es un duelo al que se le debe dar significado, dependiendo de la filosofía de vida cada quien sabrá construir su respuesta, que va desde un nuevo comienzo hasta estancarse pensando que ‘lo perdieron todo’ puesto que no se vivía para sí sino para la empresa.

Conversando con quienes han sufrido esa experiencia -que yo también la he pasado- la mayoría acepta que la venían venir pero que por negación o suerte pretendían eludirla. También he vivido la experiencia de ser la persona encargada de anunciar el despido (no de empleados míos, no tengo ni he tenido) en los lugares que he trabajado. Además sé que se siente renunciar. De todo he aprendido.

Aunque todos necesitamos del dinero para vivir, salir de una empresa enferma por inestabilidad, comunicación organizacional dañada (vale más el rumor que la información oficial) en la que se sobrevivía con base a alianzas más que por mérito, puede ser una oportunidad para recomenzar.

Siendo aterrizado y conforme a la moda de enumerar, comparto cinco opiniones para la gente que perdió el brete con la firme intención de que sea de beneficio para su vida, si no le sirve no ha pasado nada, si le funca dígale a otro que esté en las mismas que también lo lea:

1- Hable con alguien discreto y con sabiduría acerca de sus emociones.

Hay que sacarse ese clavo de sentirse echado para comprender que fue el cierre de un ciclo, hay que lavarse el dolor y dejar de hacer mente en los que se quedaron, en los que apuñalaron, en los que dan muestras de falsa solidaridad y hasta se alegraron porque, en la mayoría de los casos, son construcciones mentales basadas en información parcial, no directa, que llega por vías malintencionadas o son puro ramalazo de uno.

2- Salga (no se encueve).

Mucha gente despedida se siente avergonzada, fantasea con que su objetiva tragedia personal es de agenda general, y no. Todos los días nacen y mueren contratos de trabajo, aunque naturalmente que el contrato laboral más importante es el de uno y es lógico impactarse por su finiquito.

El tiempo es oro y hay que cuidar la salud física y mental. Si está en un gimnasio o practica un deporte es importante continuar y también cuidarse con la alimentación para no refugiarse en el placer de la comida que no es la más buena. Sobra decir que hay que andarle bien lejos al licor porque si la depresión ronda doblar el codo podría ser la puerta para caer en ella. No hay que autocastigarse, eso no arregla nada.

3- Ojo con la harina.

El dinero está relacionado con el tiempo. La distancia entre mis ahorros y la cantidad de meses que pueden patrocinar la forma de vida son lo que salva de la bancarrota.

Alguna gente piensa que por marketing no debe ajustarse (como si fingir que se tiene plata produjera brete), pero lo real es que las decisiones financieras serán el combustible necesario para llegar al próximo puerto.

Administrar bien no es matarse de hambre (ojo otra vez con el autocastigo), es ser prudente y sincero con uno mismo, familiares y amigos.

4- Júntese con la gente correcta.

Mantenga el contacto con las personas que cesaron junto a usted, tanto por la amistad, como por el improbable evento que alguien descubra un lugar donde haya dos vacantes y decida compartir la otra con usted, pero no es sano las reuniones para repasar los hechos como si el descubrir “un dato nuevo” cambiara el resultado.

Muchas personas despedidas amasan la mayor cantidad de efectivo que han tenido en su vida -cuando no hay cultura de ahorro lo serán los extremos laborales- y puede ser víctima de falsas oportunidades. Desde personas que ofrecen negocios de fácil ganancia hasta “coaching” para emprendimiento. Pídale a la persona referencias personales, profesionales, curricullum y trayectoria, recuerde: nadie puede llevarlo a donde él no ha llegado. Si la persona “se molesta” o “se aleja” es 80% probable que todo ese encanto de persona correspondiera a un estafador.

Invertir en algún negocio o el coaching no es malo: hacerlo en desesperación sí porque lo hará sin apreciar la información mínima necesaria para la toma de decisiones.

Reactive relaciones. Agarre la agenda de teléfonos, busque gente del presente y pasado para compartirles que está abierto a nuevas oportunidades. Alguien lo puede conectar con otro alguien. Además se sorprenderá de lo que encuentre, incluso algunos le compartirán cómo resolvieron la vida cuando enfrentaron retos similares.

5- ¿Será hora de emprender?

Ya sabemos: después de cierta edad y si hay curricullum es un problema y si no lo hay también. Emprender será la opción. Lea, relaciónese, infórmese, invierta en lo necesario y comience a construir su ruta.

Aprenda a crear relaciones horizontales y de respeto con los clientes, duraderas, entregue soluciones y con el paso del tiempo hasta tendrá amistad. No finja, eso de alquilar grandes oficinas y cambiar de carro “para dar buena impresión” es como jugar lotería, si la pegás tuviste suerte pero te negaste el aprendizaje necesario si la situación se repite.

Mejor empezar en pequeño, comprendiendo su ritmo, entendiendo que ya no hay horarios sino un mundo de objetivos y resultados. Que el tiempo libre es el que se necesita para formarse, ofrecer un mejor servicio y buscar nuevos clientes.

Sea formalmente creativo: sea cual sea su campo siempre habrá espacio para alguien que tenga la humildad y el coraje para empezar desde abajo. Ese es el tipo de personas que logran la grandeza y que muchos -me incluyo- queremos tener alrededor porque hacen que cosas nuevas y buenas pasen.