Travesti

Llegó a su casa al mediodía. Entró en silencio, con la mirada fija y una extraña valija. No le respondió las preguntas a su familia; únicamente dijo que tenía la tarde libre.

Ingresó a la ducha -¿Por qué tardará tanto?- cuestionaban sus hermanos… tomó su tiempo. Afuera únicamente se escuchaba la rasuradora eléctrica y la música rock estridente… sus padres ya estaban preocupados. Fluían las hipótesis: lo despidieron, está enfermo, la cicatriz en el rostro de su novia fruto del asalto en los Hatillos, el curso de estadística que no puede aprobar…

A la 1:30 PM se abrió la puerta de la ducha: estaba rasurado, maquillado y usaba ropas de mujer. Un profundo pesar invadió a su mamá… sus hermanos explotaron en risa… su padre gritó -¡Se me larga inmediatamente!- pero él simplemente guardó la compostura -Mi tata, tranquilo, tengo algo personal y hoy lo voy a arreglar- dijo cuando habría la puerta que conecta la casa con la cochera. Se escuchó un chillar de llantas mientras la familia discutía la particularidad del día.

Fue la tarde de la zozobra… toda la familia se dio cuenta… aquel teléfono parecía de institución gubernamental… fue el día más largo del año…

A las 3 de la tarde un grito del menor de la casa rompió la monotonía del estupor -!Corran mi hermano está en las noticias!.

-Les informamos en vivo desde los semáforos de Hatillo 8 donde un travesti le disparó a sangre fría a quien le destrozó la ventana del automóvil para robarle el bolso. El joven herido, de apellido Hernández, es un conocido asaltante de mujeres que aprovecha el semáforo en rojo para hacer sus fechorías… por estos mismos hechos ya había sido arrestado en tres oportunidades y puesto en libertad en menos de 24 horas- decía el periodista mientras mostraban las tomas del hermano vestido de mujer, con visibles golpes, esposado y rodeado de policías que hacían gestos burlones afeminados.

-Nosotros patrullamos constantemente la zona, gracias al apoyo del señor diputado que nos gestionó los recursos para la unidad… y en eso divisamos a un elemento disparando a quemarropa a un masculino de alrededor de 25 años, procedimos a someterlo para desarmarlo…- decía uno de los ansiosos policías que quería salir por televisión.

-Es urgente que la Asamblea Legislativa apruebe un proyecto de ley que limite la tenencia de armas en la población civil, se está quebrantando el Estado de Derecho y con respuestas desproporcionadas la ciudadanía está alegando legítima defensa cuando lo que está es tomando la justicia con sus propias manos– declaró el Ministro de Seguridad vía telefónica, desde la reunión por la seguridad hemisférica en Chile, respecto al incidente del travesti en el semáforo de Hatillo 8 (su imagen aparecía en recuadro ya que ese fue el acuerdo de disponibilidad las 24 horas para los canales de televisión).

Los conductores bajaban la velocidad y daban grandes voces: “¡Suelten al marica!”, “¡Divina sos mi héroe¡”, “¡Sos más hombre que todos esos policías juntos!”, “¡Loca más macho!”, “¡Qué le hagan una estatua por patriota!”, “¡Que lo nombren instructor en la academia de policías!”, “¡Que lo pongan en el sindicato porque ese homosexual si quiere a Costa Rica!”, “¡Ese mae debería ser presidente, de por sí ya hubo un gay en la silla!”. Se hizo necesaria la presencia de refuerzos policiales ya que la turba quería liberar al travesti y linchar al plomeado chapulín. Los vítores dificultaban la trasmisión periodística por lo que, estando en la perrera, el periodista apenas pudo acercar el micrófono a las rejillas de ventilación y el joven, sin el esperado acento amanerado, gritó -¡Quiero que mis tatas sepan que estoy bien porque resolví mi asunto! ¡Marta te amo y te lo demuestro con esta justicia!.

Imagen de perfil de JulioCordoba
Sígueme

JulioCordoba

Abogado. Bloguero. Autodidacta de Google y Wikipedia. Subdirector de @Ticoblogger. Desde el año 2006 escribo el blog Ciencia Ficción
Imagen de perfil de JulioCordoba
Sígueme